El alojamiento en Marruecos puede ser tradicional o especial. Entre las formas de alojamiento tradicionales encontramos el hotel, la residencia turística, los campings y los hostales. En las formas especiales de alojamiento en Marruecos encontramos los palacios y los riyadhs. Veamos uno por uno.
Los hoteles en Marruecos, al igual que en todo el mundo, se dividen en 1, 2, 3, 4 y 5 estrellas siendo los últimos los más lujosos. Usted podrá encontrar hoteles en Marruecos que sean más modestos, administrados por familias o pequeñas empresas como grandes hoteles de lujo propiedad de grandes grupos económicos. Además de los hoteles en Marruecos que son propios del país están los hoteles internacionales como el Hilton, el Sheraton, etc. Usted podrá optar por un hotel dentro de una gran variedad de hoteles en Marruecos. Para muchos turistas que se sienten un poco inseguros viajando a Marruecos debido a lo lejano de la cultura en relación a la propia, los hoteles en Marruecos pueden significar un punto de anclaje, un lugar en que se sienta seguro.
Hostales: los hostales en Marruecos son una buena opción para ahorrar mucho dinero y conocer gente nueva (generalmente turistas europeos o africanos que están ahí de paso o para abaratar su viaje a Marruecos). En los hostales usted no paga por habitación sino por cama y comparte aquélla con 3 o 5 personas más. Evidentemente, los hostales en Marruecos son el tipo de hospedaje edilicio más barato.
Campings: los campings en Marruecos son la única forma de hospedarse en Marruecos que resulta más barata que un hostal en Marruecos. Los campings permiten un contacto con turistas y con la naturaleza, le dan un aire aventurero a su viaje a Marruecos y evitan que hacer turismo en Marruecos se convierta en una experiencia chata y sin vida.
Palacios: los palacios en Marruecos son la forma de alojamiento más cara y lujosa que exista. Palais Jamaï-Fez, la Gazelle d’Or-Taroudant, el Minzah-Tanger, la Mamounia-Marrakech, Le Mirage-Tanger y Le Dorint Atlantic Palace-Agadir son los más famosos y muchos han sido considerados entre los diez mejores hoteles del planeta, que no es poca cosa. El encanto y la magia de alojarse en un palacio marroquí no es algo que pueda disfrutarse todos los días.
Riyadhs: se tratan de casas antiguas muy tradicionales o de edificios que se aproximan a ser un palacio pequeño. Las habitaciones son pocas y muy lujosas, el servicio es personalizado y la cocina es típica de la gastronomía marroquí.